Matar a un ruiseñor
Teenage dreams so hard to beat
A veces me he preguntado cuál sería la canción emblemática de mi generación y lo cierto es que no logro dar con ninguna en concreto. Con esto no quiero decir que no se hayan grabado en los últimos años grandes discos, supongo que sí, pero me parece que pocas canciones han llegado a nuestra memoria colectiva. Los sociólogos seguro que tienen alguna explicación al respecto pero como yo no pertenezco a este selecto club no voy a entrar en el tema. Sin embargo, esto no quiere decir que yo no tenga mi himno generacional particular, si se le puede llamar así, y la verdad es que estoy muy convencido de su estatus en mi microcosmos. Estoy hablando ni más ni menos que de la canción Ayso de los #Poundsign#. Lo sé, este tema no tiene nada de particular y seguro que hay muchísimos que son más representativos de nuestra época, pero ocurre que cuando lo escucho soy el chico más feliz del planeta y el mundo gira a mi alrededor desafiando todas las leyes de la física, o soy yo el que no para de girar y dar saltos… Qué maravillosa suena la voz de Alicia Vanden Heuvel, qué celebración de la amistad y la vida tan fantástica es la letra, qué guitarras más alegres y llenas de euforia y qué ritmo tan certero y frenético. Me pregunto qué más se le puede pedir a una canción para que se convierta en todo un himno.
Sueños y deseos
Todos hemos experimentado alguna vez un flechazo cuando viajábamos en el tren o el autobús, nuestra mirada se ha cruzado con la de otra persona y hemos empezado a sentir palpitaciones y un cierto nerviosismo sin saber muy bien el porqué. Nos hemos preguntado si a esa persona le ocurriría lo mismo pero por algún extraño motivo intentamos que no se de cuenta de nuestros sentimientos. Luego suele ocurrir que la situación se ve interrumpida por alguna razón y ya sólo nos queda el recuerdo. Para nuestro consuelo, la mente siempre ilumina ese instante de gloria y a veces lo envuelve de su propia banda sonora. En mi caso, las canciones de pop ensoñador suelen acompañar esos bellos momentos y una de las candidatas acostumbra a ser Wish de Gentlyfall. Este tema lo descubrí en un recopilatorio que sacaron varios sellos, entre ellos Claire Records, y desde que lo escuché una sensación extraña me sobrevino. Durante un tiempo sentí la necesidad de poner ese disco una y otra vez para que sonara aquel frío viento invernal que aislaba las voces de los dos amantes, acompañados por una guitarra que parecía plañir como si adivinara su destino trágico.Nada puede detenernos
Hay una palabra que siempre que puedo intento evitar pronunciar o escribir: romántico. No es que el concepto me disguste sino que más bien creo que se suele abusar de él, muchas veces en un contexto poco apropiado. Esto lo comento a propósito del grupo Cat´s Miaow, pues el único adjetivo que se me ocurre para describir su música es el mismo. Y es que la voz de Kerrie es altiva y tierna a la vez, como si de una diosa griega o bien una heroína del siglo XIX se tratara, de modo que uno solo puede sucumbir ante ella sin oponer resistencia alguna. Mientras, Bart, Andrew y Cameron se dedican a sublimar el sonido de un grupo de Leeds de cuyo nombre no quiero acordarme, como si tocaran desde algún lugar recóndito y se oyera el eco de sus instrumentos. Realmente hay pocas bandas que con sus canciones sepan transmitir las sensaciones que uno tiene cuando está enamorado y a la vez consigan que uno recuerde que amar a otra persona es el único significado de esta vida, y una de las mejores es Cat´s Miaow.
Cuentos de verano
Hay gente que cree que una canción te puede salvar la vida o que un disco puede hacerte feliz, al menos durante un instante. Tengo que decir que yo me incluyo entre estas personas. Quizás sea un poco exagerado afirmar semejantes cosas pero no hay nada malo en creérselas. Entonces, ¿qué cualidades debe tener una melodía para alejar las borrascas de nuestras mentes? Pues yo diría que depende de cada uno de nosotros, en mi caso lo ejemplificaría con la canción Wishing On A Star de mis queridos Choo Choo Train. Una voz que parece que te canta al oído, suave y serena, unas guitarras alegres y límpidas, y un ritmo que parece el latir de un corazón embriagado de pasión consiguen que la aurora me parezca más bella que el crepúsculo y que la vida sea una tarde de viernes al salir del instituto. Quizás Rick Menck y Paul Chastain sonreirían al leer esto, pero seguro que ellos siempre desearon que nos sintiéramos así al escuchar sus canciones.
Bailando en Saturno
Hoy en día encontrar singles de vinilo en las tiendas es bastante raro pero por suerte en Barcelona tenemos a los chicos de cd drome, que gracias a su buen gusto y a su estupendo criterio nos permiten disfrutar de pequeñas joyas como la que nos ocupa. Hace unos años, buscando en la cubeta de los vinilos me topé con el single de Creeping Jenny para Fantastic Records, y viniendo de una discográfica con este nombre tenía que ser un gran disco. Curiosamente era de color blanco, bien bonito, y contenía tres canciones, mi favorita Living a girl’s adventure tale. Poco más se supo de este dúo formado por Mark y Sarah pero su pop de sintetizadores analógicos, entre los primeros Magnetic Fields y Broadcast, me sigue impresionando después de tanto tiempo. Y es que es difícil resistirse al encanto de esos sonidos retrofuturistas, propios de la más dulce e ingenua utopía.
Sueños de una noche de verano
Con la llegada del otoño el estupor y la pereza se apoderan de uno y se suele olvidar que no basta con sobrevivir. Por eso tenemos que dar las gracias de que existan bandas como Tales of Jenny, cuyas canciones son un verdadero estímulo para nuestros corazones. Estos chicos de York no es que hayan grabado muchas canciones y de hecho aún no han publicado ningún disco, pero eso no importa cuando se componen temas como Tuesday Girl, con esas guitarras cristalinas y la melodía tan pastoral que parece improvisada una noche de verano en el claro de la luna. Por eso, la noticia de que este año se volvieron a reunir para tocar y grabar algunas canciones después de un tiempo de inactividad es para mi todo un bálsamo.
Viviendo en Sunset Boulevard
El señor Rupert Murdoch y la muerte del indie-pop?
Sin embargo, no todo son malas noticias y otro sello valiente como Kooky Discs acaba de celebrar los 10 años con una fiesta en la que tocaron entre otros Durutti Column. Así que aún hay vida en el planeta pop.
Smells Like Teen Spirit
Hay quien dice que el indie-pop estadounidense nació con Tiger Trap, yo que me considero escéptico por naturaleza no voy ni a afirmarlo ni a desmentirlo. Da igual, lo importante es que sin esta banda la música pop de los 90 en ese país no sería la misma y todos nosotros lo lamentaríamos profundamente. Y es que en apenas dos años Rose Melberg, Angela Loy, Jen Braun y Heather Dunn compusieron algunas de las mejores canciones de punk-pop sensible, con toda la energía y efervescencia de esos años en los que las hormonas causan estragos y lo más importante del mundo es que el chico o chica que se sienta detrás tuyo en clase se fije en ti. Lógicamente, pretendientes no les faltaban, entre ellos el señor Calvin Jonson, que se enamoró de sus canciones y como dirigía la mítica K Records les produjo y publicó lo que sería su único álbum en 1993. En este disco Tiger Trap se dedicaban básicamente a hacer ruido como los grupos de sus chicos, pero en inocencia y encanto no les ganaba nadie y así es como surgió Words And Smiles, cuya letra me parece de una sinceridad y ternura que me cautivan profundamente.Words And Smiles (versión álbum)
Words And Smiles (versión single)


