No seáis como el señor Scrush

Hola niñas y niños. Por fin llegó la Navidad. Ya sabéis que Santa Claus os quiere mucho y como os habéis portado estupendamente este año, hicisteis los deberes del colegio, fuisteis amables con vuestros nuevos compañeros y obedecisteis a mamá y papá, él os obsequiará con unos maravillosos presentes. Es probable que alguno de los que deseáis se le haya olvidado o lo haya perdido por el camino pero no tenéis que enfadaros por ello. Debéis comprender que Santa Claus ya es algo mayor y a veces tiene sus despistes, aunque eso no quiere decir que os quiera menos o que no se acuerde de vosotros. Esta noche acostaros temprano, a él no le gusta que los niños estén despiertos a esas horas… se ve que es algo tímido… y ya veréis como mañana el día amanecerá con grandes sorpresas. Mientras tanto, si estáis un poco nerviosos e impacientes siempre podéis cantar esta canción que grabaron unos niños ingleses y que compuso el padre de uno de ellos. Es muy bonita, ya veréis como os gusta.

Diciembre 24, 2006. Uncategorized. No hay comentarios.

Cuento de invierno

He de confesar que nunca me he sentido cómodo cuando paseo por un parque y a mi alrededor se encuentran parejas de enamorados entregándose a las actividades amatorias, pero esto se agrava ahora que parece que por fin ya han llegado los rigores del invierno y uno necesita un poquito de calor humano. Solo me consuela imaginarme a Françoise Hardy en mi situación, cabizbaja y girando las tristes hojas secas que nos hacen de alfombra mientras tararea esa triste melodía que tantos éxitos le obsequió. Ella sigue el sendero por detrás de las azaleas mientras yo camino por debajo de los plátanos en dirección a ningún sitio. En la filmoteca no dan ninguna película francesa y en la biblioteca los niños parecen haberse atrincherado con lo cual mejor alejarse de allí cuanto antes. Llego a casa y me dispongo a mirar el correo, pero prefiero no hacerlo, quizás me siente mejor leer un poco el libro de Wodehouse que hace poco empecé… no es el momento adecuado… ¿qué puedo hacer? Sin pensarlo me encuentro tarareando una canción que he descubierto hace relativamente poco. Es de un grupo de la tranquila ciudad de Gotenburgo que se llama Days y me transmite un sosiego que me sienta como agua de mayo, de repente tengo la necesidad de oírla y apenas suenan los primeros acordes de guitarra se me empiezan a erizar los pelos, la sangre sube por mis arterias como pequeños arroyos y pienso que debiera haberme hecho el remolón y haber esperado en el ascensor a mi vecina, que hoy tenía las mejillas más coloradas que nunca, en vez de haberme apresurado de la manera más tonta. Ella seguramente me hubiera obsequiado con esa sonrisa y esa mirada tan pizpiretas que tanto adoro. Pondré el volumen un poco más alto, quizás ella escuche la canción y piense en mi mientras está acostada en la cama después de una jornada de trabajo más. Ojalá fuera así.

Diciembre 22, 2006. Uncategorized. 3 comentarios.

Allá lejos y tiempo atrás

Es mayo de 1982. Londres. Unos chicos australianos llegan a la gran urbe con las ganas de quien desea comerse el mundo, conscientes de su talento y con los deberes hechos. No es la primera vez que lo intentan, dos años antes lo habían probado y el resultado fue la publicación de un single en una pequeña compañía escocesa. Pobre cosecha para ellos a pesar de que la discográfica que les ha editado el disco es ni más ni menos que Postcard Records, de todos modos han mejorado a base de ir tocando aquí y allá y han hecho algunos contactos. Grant McLennan, Robert Forster y Lindy Morrison forman The Go-Betweens y ese año van a grabar los temas que formarán el álbum Before Hollywood en la todopoderosa Rough Trade Records. Con los bolsillos casi vacíos y sin conocer a nadie se las apañan para sobrevivir en el frío Londres dando forma a canciones como Cattle and Cane, clásico entre los clásicos de los 80 y uno de los motivos que hacen que considere la música pop como otra forma de poesía. No en vano es la misma saudade que han sentido tantos otros rapsodas la que utiliza Grant McLennan para imprimir ese aura casi mágico a la canción. La infancia en Australia, el recuerdo del padre, la casa de madera, los cañaverales, las vacas con sus terneros y el ferrocarril pueblan la letra con una ternura que llega a doler, mientras la increíble línea de bajo transmite la rabia de saber que esos tiempos no van a volver jamás. Y yo no puedo dejar de pensar en el libro de W H Hudson Allá lejos y tiempo atrás o en aquellos largos veranos en casa de mis abuelos, rodeado de viñedos y chopos, resguardándome del sol abrasador bajo la sombra del viejo nogal mientras los insectos parecían ser los amos y señores de esa tierra y yo ansiaba que algún niño se pasara por allí y me pidiera que fuera a jugar con él. Al igual que Leo, el protagonista de la película The Go-Between dirigida por Joseph Losey, de la cual tomaron ellos el nombre, yo también sentía un amor platónico por una chica mayor que yo, en concreto una prima de pelo color azabache y una mirada serena que lograba transportarme al reino de los cielos. Su biblioteca era para mi un templo sagrado y ella la gran diosa del Olimpo, yo insistía en que me mostrara aquellos libros que ella tan secretamente guardaba y sus palabras sonaban a mis oídos como la más dulce melodía. Pero esto no importa, lo que cuenta de verdad es que The Go-Betweens siguieron grabando más discos a lo largo de la década hasta cimentar una carrera cuyo culto hizo que años más tarde regresaran con más fuerza que nunca y cuyo impulso se ha visto truncado por la repentina muerte de Grant McLennan el 6 de mayo de este año. A veces me he preguntado que sintieron los que amaban la poesía de Keats cuando este murió, ahora ya lo sé.

Diciembre 17, 2006. Uncategorized. 8 comentarios.

Shake, shake, shimmy

Se acerca el final de año y las revistas musicales y activistas pop empezarán a publicar sus listas de lo mejor de este 2006, que dicho sea de paso me ha sonreído bastante aunque tímidamente. Pues bien, yo seré la excepción y no voy a confeccionar ninguna lista porque simplemente es una actividad que me aburre sobremanera y además soy muy desmemoriado para estas cosas. De todos modos, tengo el deber de hacerle justicia a la que para mi ha sido la canción del año y uno de los clásicos pop de los últimos tiempos: Lips Are Unhappy de los Lucky Soul. Este elegante sexteto de Greenwich tan solo llevan publicados dos singles, el tercero para inicios del próximo año, pero con sus temas han logrado que vuelva a creer con más fuerza que nunca en el poder y la gloria que encierran las melodías de tres minutos de duración. La canción que he escogido es sin duda su cumbre hasta el momento, una preciosa canción de amor al más puro estilo británico, con las dosis justas de arrebato, sensualidad y lirismo cuyo influjo logra extasiarme como solo la idea de un beso a orillas de un mar agitado lo hace.
Lips Are Unhappy (mp3) (vídeo)

Diciembre 14, 2006. Uncategorized. 6 comentarios.

¿Y por qué no?

De pequeño siempre soñé con encontrar un tesoro, supongo que algo tendrá que ver con la lectura de novelas de piratas y todo ese imaginario tan fecundo para la mente de un niño. Con el paso del tiempo, he de confesar que aún no he logrado descubrir ninguno, aunque esto no me ha impedido confeccionar uno propio a base de objetos insignificantes a la mente de los profanos: chapas, canicas, envolturas de caramelo, sobres de cromos, postales de países lejanos, fotogramas de películas, una brújula, cartas, trozos de papel o servilletas con teléfonos a los que nunca llamé, algún corazón de plástico y demás. A todo ello debería añadir mis vinilos de Sarah Records, aquellos primeros singles de Field Mice, Another Sunny Day, Blueboy, Heavenly y tantos otros que considero mis objetos más preciados. De todos modos hoy no voy a escribir sobre esta mítica discográfica, sino sobre otros entusiastas del sonido que emanaba de sus discos. Andrew Johnson y Craig Tattersall, miembros originales de los reputados Hood, también deben haber basado parte de su educación sentimental en las canciones de Bob Wratten y Keris Howard si nos atenemos a sus discos como The Famous Boyfriend. Escuchando los temas que compusieron a finales de los 90 uno no puede evitar pensar en Field Mice y Brighter, a pesar de que siempre se aprecia un espíritu inquieto y experimental que en mi opinión no tenían esas bandas, como si su productor fuera el mismísimo Richard D. James. El hecho de ser demasiado pop para los lectores de The Wire o Rock de Lux y demasiado “difíciles” para los seguidores del twee pop sin duda fue un lastre en su carrera, aunque más tarde reaparecieron como The Remote Viewer ya en una onda totalmente electrónica y últimamente como The Boats, que quizás sería una mezcla de las dos bandas, en su propia compañía Moteer Records.

I Can See No Point In Trying

Diciembre 10, 2006. Uncategorized. No hay comentarios.

A esto lo llamamos progreso

Como lo que más deseo al escribir el Ráfagas es que sus lectores escuchen las canciones que lo conforman, he pensado que debía encontrar una manera que hiciera más fácil su escucha y poder bajarse los mp3s. Pues bien, gracias a la gente de Box esto ya es una realidad. No es que no estuviera satisfecho con Rapidshare pero la verdad es que era un poco engorroso, con tantos pasos y con las limitaciones de la cuenta gratuita. Ahora ya no tendrán mayores problemas, con solo clicar el título de la canción aparecerá la página de Box desde donde se puede tanto escuchar la canción como bajársela.

Diciembre 10, 2006. Uncategorized. 3 comentarios.

Las luces de la ciudad, la luna y el brillo de tus ojos

Continuando con artistas semiolvidados, voy a hablarles de Sally Seltmann o lo que es lo mismo New Buffalo. Esta artista australiana ha compuesto el que para mi es uno de los discos del año, bueno en realidad el disco se publicó en su país el 2004 pero es este 2006 cuando Kooky Discs lo ha lanzado para el mercado europeo. No se piensen que se trata de otro disco de indie-pop, en realidad yo lo veo más como pop comercial, en el buen sentido de la palabra, aunque mucho me temo que las ventas no van a convertir a Sally en ninguna estrella. Para mi sorpresa todas las canciones fueron compuestas, arregladas y producidas por ella misma y oyendo el resultado uno no puede más que admirar su talento y buen gusto. En ellas se aprecian ecos de los compositores del Tin Pan Alley / Broadway y por otro lado el omnipresente órgano Farfisa les da un toque de misterio crepuscular. Pero es la calidez de su voz, que me recuerda a una joven Dusty Springfield, lo que convierte a las canciones en sorprendentes melodías que recuerdan tiempos pretéritos, como si de auténticas cápsulas del tiempo se tratara.

Diciembre 5, 2006. Uncategorized. 1 comentario.

Orfebrería pop

En los prados de alta montaña después del duro período invernal surge la vida con una fuerza impensable unos meses antes y pequeñas flores de colores vívidos copan el paisaje de una belleza difícil de creer. Algo parecido ocurrió en el panorama musical español a finales de los ochenta con la aparición del grupo Aventuras De Kirlian. Después de algunos años, quizás demasiados, en los que escuchar música pop en este país era una tarea vergonzante tuvieron que ser unos chicos de Donosti, Ibon Errazquin, Teresa Iturrioz, Jone Gabarain y Peru Izeta, los que dieran un soplo de aire fresco a la escena con sus canciones hechas miniaturas pop. Y es que el año 1989 se publicaron en DRO el mini-álbum homónimo y dos singles del grupo, los cuales fueron recibidos a mi parecer con excesiva frialdad dada su exquisita factura. Años más tarde cuando reaparecieron con el nombre de Le Mans muchos miramos atrás y nos dimos cuenta de la tremenda injusticia de la que fue objecto la música de Aventuras de Kirlian. Solo hace falta escuchar una canción como Maravillas, mi favorita del disco, para percatarse de cómo se construye la canción pop (casi) perfecta y el porqué la elegancia no está reñida nunca con la sencillez. Como me parecería innoble por mi parte dar una única muestra de su talento he escogida una canción, otra maravilla, que por alguna razón no llegó a formar parte de aquel mítico disco: Manzanas y naranjas. Su escucha hace que me quede sin palabras para describir la fragilidad con que canta Jone, el ligero aire folk de esas guitarras acústicas y ese ambiente bucólico general.

Diciembre 3, 2006. Uncategorized. 6 comentarios.