Twee as fuck


Para mi sigue siendo un misterio, a pesar de los años transcurridos, qué hace que la escucha de las canciones del grupo sobre el cual te hablaré hoy me provoque unas terrible ganas de fusionar mi cuerpo con el tuyo. Cómo puede ser que una música tan cristalina y centelleante levante en mi semejantes pensamientos, yo que como bien sabes inconscientemente huyo de la carnalidad y sentía auténtico pavor la primera vez que lo hicimos cuando el suave tacto de las yemas de tus dedos acariciaba mi piel. No dejo de pensar en tus piernas de bailarina envolviendo mi cintura mientras tu cuerpo se mueve como una llama a merced de la corriente de aire. A veces te gusta ser la pequeña bahía sobre la cual descansan las olas del océano y otras te apetece más ser el mar que golpea con bravura el acantilado. Mis sentidos entran en estado de ingravidez y el champán rosado fluye por mis venas haciéndose cada vez más denso hasta explosionar como la lava de un cono volcánico. Pareces languidecer mientras tu respiración se entrecorta y de tu garganta surge una melodía reverberante. Adoro la rigidez marmórea de tu cuello y el tacto sedoso de tu pelo, desearía que este instante no terminase jamás pero sé que todo lo bello es efímero y me niego a pensar que nunca más te veré. Cuanto deseo que regreses para que podamos escuchar estos discos de Bouquet tan increíbles. Su música es una auténtica delicia, mágica y pastoral como ninguna. Neil y Rachel también se debían amar de un modo celestial, cómo los envidio en estos momentos de soledad y desolación por tu ausencia.

Enero 25, 2007. Uncategorized.

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