Dime por qué si te amo y anhelo estar junto a ti, siempre acabo jodiéndolo todo

El chico con la cabeza llena de melodías pop muere poco a poco. Quedan atrás los sueños de adolescencia, los corazones en ebullición no volverán ni tampoco lo harán las miradas perdidas en ninguna parte. El Santo Enmascarado luchando contra las espinacas voladoras. Los paraguas siguen circulando a su libre albedrío, nada puede detenerlos. La sed no se calmará así. La sonrisa de postín impide que las cálidas palabras vayan a buen recaudo pero el pelo oculta la mentira dejándose caer todo alborotado. ¿Quién calmará los espasmos del alma en almíbar putrefacto y eliminará los agentes mohosos sobre la pérfida carne? Los dientes mastican la arena que dejaron atrás los pies descalzos y sin embargo las papilas no la reconocen. El mármol brilla cálidamente pero la copa de la cual bebía antaño se rompió. La mujer de vestido negro con la espalda al descubierto observa desde su ventana. Él sigue desnudo sobre la cama mientras caen los pétalos de las rosas secas sobre el espejo incandescente. Hace unos instantes estuvo deleitándose con el brillo de Astrarche, sobre las antenas de los tejados, mientras los maullidos de los gatos en celo estorbaban su arrebato. Por la mañana, en el estanque de la mente, las damiselas le miraban con curiosidad y desconfianza. Los crisantemos en flor anunciaban el final del crisol y de sus mantas de lascivo desparpajo. Los témpanos se clavaron en su piel y las heridas dolían, pero él siguió hasta la fuente. Ésta sin embargo estaba seca, los rigores del estío hicieron mella en su sosiego y parecía difícil que volviera a brotar el líquido cristalino. El recuerdo se hizo presente de repente, entre esmeraldas y rubíes, perlas y zafiros, estaño y plomo. De las cañerías se oía el torrente de plasma, con sus ferrugíneos glóbulos en anémica disposición, mientras la simiente se acercaba al cuerpo maldito. Divisó a alguien a lo lejos. El rostro parecía borroso pero enseguida reconoció esas manos cándidas y esos dedos como faros de eléctrico destello. Se acercó y quiso acariciar la ondulante liviandad de su espalda pero otro la moldeó antes como si de plastilina se tratase. Deseó arrancarle las entrañas y los ojos, pero no pudo hacerlo. Un ciclópeo ser se presentó ante él y le advirtió que no volviera a intentarlo. Después se presentó el demonio y le recordó que debían firmar el trato con premura, puesto que su alma valdría cada vez menos. La mirada era hechizante, aunque no lo suficiente como para hacerle olvidar la de Astrarche, lánguida, distante, casi ausente, ni esos labios que clamaban el beso eterno. Siguió la luz de la lamparilla que portaba ella, pero finalmente la perdió. Quizás algún día volviera a divisarla a lo lejos, desapareciendo así los sinsabores de su ausencia, que corroía y erosionaba esos tristes anhelos del alma.

Septiembre 29, 2007. Uncategorized. 1 comentario.

El comienzo del fin

I said, “It´s certain there is no fine thing

Since Adam´s fall but needs much labouring.

There have been lovers who thought love should be

So much compounded of high courtesy

That they would sigh and quote with learned looks

Precedents out of beautiful old books;

Yet now it seems an idle trade enough”.

We sat grown quiet at the name of love;

We saw the last embers of daylight die,

And in the trembling blue-green of the sky

A moon, worn as if it had been a shell

Washed by time´s waters as they rose and fell

About the stars and broke in days and years.

I had thought for no one´s but your ears:

That you were beautiful, and that I strove

To love you in the old high way of love;

That it had all seemed happy, and yet we´d grown

As weary-hearted as that hollow moon.

W. B. Yeats

Felt – Fortune (Sunlight Bathed the Golden Glow 12”)

Felt – Fortune (Crumbling The Antiseptic Beauty LP)

Septiembre 27, 2007. Uncategorized. No hay comentarios.

Fin´amors

Je suis sade et brunete

Et jeune pucelete,

S´ai color vermeillette,

Euz verz, bele bouchete;

Si mi point la mamelete

Que ni puis durer

Resons est qu´entremete

Des douz maus d´amer

JULIA: No sabía que te gustara la poesía de Jesús Lizano.

HUGO: Bueno, justo lo acabo de descubrir… me bajé los poemas de su página web el fin de semana pasado y desde entonces me tienen súper enganchado. Son tan enérgicos, salvajes y tiernos a la vez, que me dan ganas de leerlos en voz alta para que los oigan los gatos y los mirlos del barrio. Pero mi vecino va a pensar que estoy medio chalado, desde aquel día que me pilló semidesnudo subiendo por las tuberías –se había soltado un trozo de la ventana y bajé a recogerlo- me mira con mala cara.

JULIA: Pasa de él.

HUGO: Ya, pero ¿y si es un ex-guardia civil o un ex-legionario? Lleva gafas de sol del tipo facha y camisas ajustadas color pistacho. A mí me da yuyo, que quieres que te diga.

JULIA: Vale, si es así… Bueno, ¿qué?, ¿me vas a enseñar la colección de esculturas eróticas de tu padre o no?

HUGO: Sí, pero antes me tienes que prometer que no tocarás nada ni harás comentarios sobre mi madre.

JULIA: Lo prometo.


(Hugo abre la puerta y entran en el estudio.)

JULIA: Joder, tu padre es más que un aficionado a la escultura erótica… ¿Ese falo cenicero es de tamaño natural o qué?… ¡Qué suerte que tiene esa diosa con tantos brazos ocupados!… Oye, ¿no te pone ver a tantos tíos copulando?

HUGO (Sonrojado.): Un poco.

JULIA: ¿Por qué no te bajas los pantalones y me haces el amor aquí?

HUGO (Más sonrojado.): ¿Ahora?

JULIA: No veo por qué no. ¿No te gusto?

HUGO: No es eso… es que me has pillado desprevenido.

JULIA: ¿Quieres verme desnuda?

(Silencio.)

JULIA: ¿No serás gay, verdad?

HUGO: No, creo que no…

JULIA: ¿Cómo que crees que no? Lo eres o no lo eres.

(Julia le baja la cremallera y le coge el miembro.)

HUGO: Bueno, lo que ocurre es que no entiendo estas bipolaridades establecidas, del rollo eres varón o hembra, blanco o negro, gay o hetero, de izquierdas o de derechas. No creo en la distinción de sexos, yo lo veo solo como una cuestión social y cultural, un rol tradicional de poder. En realidad, ambos tenemos pecho –bueno, tú un pelín más desarrollado- y pezones. Además el clítoris y el pene son el mismo órgano homólogo. Y lo mismo ocurre con los ovarios y los testículos, aunque después estos últimos viajen un poco. Con ello no quiero decir que las mujeres seáis hombres sin polla, no sé si me explico.

JULIA (Perpleja.): No.

HUGO: Tampoco es que todos tengamos que ser bisexuales, esto únicamente significa sustituir una bipolaridad por una tripolaridad, con lo cual estamos en lo mismo. Yo creo que todo es más difuso, además nunca he tenido una polla en el culo para saberlo.

JULIA: Oye Hugo, yo no he venido aquí a perder el tiempo con tus reflexiones. O me follas ahora mismo o me largo. ¿Entiendes?

HUGO: Pero yo creía que íbamos a preparar la presentación del viernes…

JULIA (A punto de coger el cenicero y metérselo por el c***.): Mira, estoy harta de tus estupideces y tus fantasías. Pero tu qué te crees, que las tías solo queremos un tío para conversar sobre temas trascendentales, sobre los sentimientos más puros y ñoñerías del estilo. Oye, a ver si te queda claro de una vez. Las chicas ya no creemos en esa tontería llamada AMOR, ¿entiendes? Eso ya se terminó, tienes que darte cuenta. Su fecha de caducidad pasó hace ya mucho tiempo… Por favor, que eso ya no se lo cree ni mi madre.

HUGO (Medio mareado.): Pero…

JULIA: No hay peros que valgan. Tienes que olvidarte de ella, no puedes pretender estar toda la vida enamorado de alguien que te ha dicho que no te ama. Es absurdo. No debes idealizarla, porque lo único que harás es crear un estereotipo que no existe, alguien que jamás podrás alcanzar, simplemente porque es irreal. Y, por el amor de Dios, tienes que dejar de escribir esas cursilerías y darte cuenta que no estamos en la época de los trovadores y poetas occitanos.

HUGO (Excitado): Creo que me voy a correr.

White Town – All Summer In A Day

White Town – The Taste Of A Girl

Septiembre 24, 2007. Uncategorized. No hay comentarios.

Apuesto lo que quieras que en la pista de baile estarías radiante

Keep your bittersweet symphonies

I´ll break your legs if you stop me dancing

(“Music For Girls”)


Muchos de ustedes se preguntarán qué hace un tío que escribe sobre música pop escogiendo canciones de grupos que lo son todo menos populares. Pues bien, resulta que al ser un chico bastante introvertido, siempre he tenido predilección por grupos o artistas que también lo son, gente con la que me podría entender, salir de copas, hablar de libros, discos, películas… Pero también les confieso que el pop comercial, bien entendido, me chifla lo mismo. Al igual que yo, el grupo que les presento hoy nunca le haría ascos a un buen tema ya fuera de Kylie Minogue, Aqua, Spice Girls, Madonna, Britney Spears, Justin Timberlake, como de los Pet Shop Boys, Human League, New Order, Pulp, Fosca, Momus, Edwyn Collins, Saint Etienne o los Future Bible Heroes. Y aquí reside la gracia de los discos de Baxendale, grupo formado a finales de los 90 por Tim Benton, Alex Mayor y Senay Sargut: componer canciones de apariencia frívola, intrascendente e insustancial, hasta petardas me atrevería a decir, pero que si uno presta atención a las letras se da cuenta que no lo son en absoluto. Por eso Tim, el principal compositor, afirmaba que: “Baxendale nace del amor por el pop y como venganza a toda esa gente que durante toda mi vida me ha dicho que los grupos de pop eran estúpidos, que divertirse era sólo una frivolidad”. Así que si ustedes creen que es más fácil sonreír y que la música pop no debe ser seria, si echan de menos algo de sentido del humor en los grupos indies, éste es el grupo que necesitan sus oídos. Si no me creen, lean estos fragmentos de sus letras y escuchen las canciones seleccionadas:

Oh, I should be in Switzerland,

in alpine sunshine everyday,

feeling better in every way

a permanent holiday

just skiing my life away…

(“Switzerland”)

And I´d love to go on like some tortured pop singer

with a ten minute song about how much I could give ya

but I´ve lost all my nerve and forgotten the words again

(“Contact Lenses”)

Its just the colours in your eyes

the concentration on your face

and in that coat you look just like

a superhero from outerspace

(“Neato”)

He´ll take you out all day

wandering round the antique shops

the smell of mothballs and crackling records is all he´s got

He´s the kind of guy who dresses up like a mod

and teases his hair in the boy´s bogs

oh baby, the man that time forgot

(“The Nineteen Sixties”)

I guess this means that you and me ain´t present tense

I guess this means you want to sit on his fence

and as a witness to these unfolding events

you´ve got the lips but oh you ain´t got no sense

(“Don´t Smooch”)

Music For GirlsContact LensesDon´t Smooch

Septiembre 21, 2007. Uncategorized. 2 comentarios.

Mi rollo no es el rock


Detesto el rock. Los riffs de guitarra interminables. La pose macho en el escenario. La preponderancia del directo sobre el estudio. El lema sexo, drogas y rock and roll. Los 70. El vivir al límite. Sus mártires. Las giras mundiales. Las groupies. Los guitar heros. Les Paul. Los torsos desnudos. Los pantalones ajustados. Los pantalones de campana. Las chaquetas de cuero. Las voces rasgadas. Las guitarras pesadas. Los discos conceptuales. Woodstock (no el pajarillo). Las canciones de más de tres minutos. Su supuesta rebeldía. Sus ínfulas intelectuales. La animadversión por la melodía. Los discos en directo. Elvis. Jim Morrison. Janis Joplin. Eric Clapton. Dire Straits. David Bowie. Jon Spencer. Jack White. Louie Louie. Satisfaction de los Stones. Light My Fire de The Doors. Born To Be Wild de Steppenwolf. Wild Thing de The Troggs. House Of The Rising Sun de The Animals. Smoke On The Water de Deep Purple. Detesto el hard-rock. Detesto el blues-rock. Detesto el glam-rock. Detesto el rock psicodélico. Y del rock sinfónico ya ni hablo.

Denim – Middle Of The Road

Septiembre 18, 2007. Uncategorized. 5 comentarios.

Una vez alguien me dijo: "¡Piérdete!". Y me perdí.

La vida a esta alturas me importa más bien poco, pero no llore Madre, usted no tiene ninguna culpa. Sólo me queda el recuerdo de aquellos años en los que todo era prometedor y excitante. Los 80, con su catódico embelesamiento y su falso bienestar, y los 90, con su éxtasi inorgánico y su frenético despertar. Ahora todo en esta ciudad me parece aburrido. No sé qué está ocurriendo o qué me está ocurriendo a mí, pero la revolución tecnológica no me alcanzó y mi mundo cada vez está más muerto. Resisto como un mono del parque zoológico, como el payaso triste del circo, como un sorry entertainer que diría Daniel Johnston. Nadie me quiere en su mundo y nadie viene al mío. Soy una especie en peligro de extinción a la cual ningún ecologista se molesta en proteger. Y sin embargo, mientras tú existas yo me mantendré en pie. Sí niña, como un parásito te sigo, con las manos en los bolsillos y mirando al suelo, escuchando tu divertido acento y abrazando tu presencia de ánimo. Pero eres tan escurridiza, tan libertina, que me es imposible andar siempre a tu lado. Como Little My, como Pippi Långstrump, como Peppermint Patty, con su fortaleza vital y su descaro, con su desacomplejado carácter y su entusiasmo, igual de burlona y feminista. Todos adoran tu magnetismo y tu sensualidad, y por ti serían capaces de vender su alma al diablo, femme fatale de pompa y arrabal. Y yo, a pesar de todo, sigo ensimismado con la pequeña chica de pelo rojo como el estúpido de Charlie Brown y me pierdo en lamentos que no van a ninguna parte. Amores imposibles, uno tras otro. Me pregunto dónde estarás, por dónde andarás, entre estrechas callejuelas o en palacios suntuosos. Me confundes y me confundo. Corro hacia ti, sin temor, porque no tengo nada que perder.


Harper Lee – This Better Life

Septiembre 15, 2007. Uncategorized. 3 comentarios.

La piel suave

Conocí a Virginia un verano en el que hubo varios incendios importantes por todo el país. Para mí, ella fue un incendio más. Yo pasaba las vacaciones en un monasterio del Empurdán dedicado al estudio de la Geomancia, gracias a la excelente biblioteca que los monjes habían logrado preservar a lo largo de varios siglos. Pasé días enteros encerrado entre las paredes de piedra seca de aquel templo mágico, cuyos secretos me disponía a desvelar. A veces ni me acordaba de las comidas y tan solo el sueño me obligaba a dar por terminada la jornada, después de horas y horas absorto en la lectura de tratados teosóficos y esotéricos. Pero un día alguien se propuso poner fin a mis investigaciones y prendió fuego al bosque de pinos que circundaba el monasterio, con lo cual tuvimos que desalojarlo y ser trasladados hasta el pueblo más cercano. Éste era un sitio bastante tranquilo, en el cual la mayoría de sus habitantes se dedicaba a la pesca y unos pocos al creciente turismo. Sin embargo, el hedor de pescado me aturdía profundamente y pocas veces visité la playa o paseé por el bello paseo marítimo cubierto de rosales. Prefería explorar el monte donde las esencias eran más agradables y las perspectivas de la costa muy estimulantes. Y en una de esas jornadas de placentero descanso fue cuando encontré a esa jolie putain, cuyo recuerdo aún hoy se me hace confuso. Vivía en una vieja caravana que alguien decidió abandonar en esos salvajes parajes y en ella dormía y pasaba las horas muertas. Al mirar por la ventanilla la vi pintándose las uñas de los pies de color cereza y tenía unos algodones entre los gruesos dedos. Una camiseta ancha parecía ser lo único que vestía. Sin querer hice algo de ruido e inevitablemente se asustó un poco. Le pregunté si podía pasar y no dijo nada, así que entré. Enseguida me hizo saber que estaba muy cansada y que lo que único que me podía ofrecer era un abrazo. Su voz infantil, llena de ternura, me conmovió. Le pregunté cuanto me costaría pero me contestó que nada. A pesar de que olía a colonia barata y sus uñas estaban sucias, cuando me miró fijamente con sus enormes ojos supe que me había enamorado de ella. Mientras aquellas trémulas estrellas azules hechizaban mi alma, se quitó la camiseta con grácil armonía, dejando entrever sus pequeños y bien formados senos. Aunque ella decía que había cumplido la mayoría de edad ese mismo año, era evidente que mentía. Me rodeó con sus anchos brazos y noté su cálida mejilla, al instante toda mi masculinidad se puso en súbita tensión pero me conformé con ese acto de caridad. Aquella semana nos volvimos a ver varias tardes, siempre antes de que marchara al pueblo a trabajar, y siempre dejó que mis deseos impetuosos invadieran su sexualidad. Pero entonces actuó el fatídico destino y, como tantas veces le ocurriera, un canalla se negó a pagarle lo que le pertenecía. Para que no armara alboroto no se le ocurrió otra cosa que estrangularla y lanzarla al vaivén de las olas. Encontraron su vestido con estampado de madreselvas y sus bailarinas color champán, junto con el ejemplar de “Historia de O” que le había regalado, en la pequeña cueva que antaño utilizaron los contrabandistas. En la ermita a la que solían acudir los marineros no se celebró ninguna misa por ella. No me sorprendió tampoco.

Trembling Blue Stars – Her World Beneath The Waves

Septiembre 11, 2007. Uncategorized. No hay comentarios.

Noches blancas

Un día que yo derramaba amargo llanto, que se desvanecía mi esperanza resuelta en dolor, cuando estaba solitario ante la yerma colina que en estrecho y oscuro recinto encerraba la forma misma de mi vida – solo como nunca ningún solitario lo estuvo – acosado por indecible angustia – ya sin fuerzas, una imagen del desamparo y nada más.- Mientras dejaba vagar la mirada en busca de auxilio, sin poder avanzar, sin poder volver atrás, y me aferraba con ansias infinitas a la vida fugaz, evanescente; – entonces, de las azules lejanías- de las alturas de mi antigua dicha me vino un estremecimiento vesperal – que rompió de golpe el lazo del nacimiento, las cadenas de la luz. Desvanecióse la pompa de la tierra, se disipó con ella mi dolor – mi melancolía se fundió en un mundo insondable y nuevo – y tú, entusiasmo nocturno, sueño del cielo, caíste sobre mí – todo el paraje se elevó lentamente; sobre el paraje flotaba, liberado y renacido, mi espíritu. La colina se convirtió en una nube de polvo – a través de la nube distinguí el rostro transfigurado de mi amada. La eternidad reposaba en sus ojos – cogí sus manos y las lágrimas se transformaron en una cadena inquebrantable y luminosa. Volaban ahuyentados los milenios hacia horizontes lejanos, como tempestades. Abrazado a su cuello lloré lágrimas arrobadoras en el umbral de la vida nueva.- Fue el primero, el único ensueño – y desde entonces tengo una fe eterna, inalterable en el cielo de la noche y en su luz que es mi amada.

Novalis, Himnos a la Noche

Brian – The World Ended With You

Septiembre 9, 2007. Uncategorized. No hay comentarios.

Éxtasis y vino

Hoy me he levantado temprano, al menos para lo que suele ser habitual en mí. Allá a las nueve de la mañana. He mirado por la ventana, el cielo ha amanecido gris y ya empieza a notarse ese calor asfixiante. Tú sigues impertérrita en la cama, con ese aire de inquietante abstracción, blanca como aquellas caracolas de entre las dunas. Mi figura se refleja en el espejo con insultante sinceridad y el miembro se deja caer, aunque parece echar de menos tu delgadez y se dirige hacia ti. Yo también recuerdo con cariño los besos y las caricias de la noche pasada, lástima que algo me inclina a pensar que no durarán mucho. La botella de vino sigue en la mesita del comedor y le echo un trago. Las hormiguitas continúan haciendo sus labores ignorando mi severa presencia. Ya sé que el tío Toby siempre pensó que el mundo era suficientemente grande para que cupierais vosotras y él pero me temo que yo no soy tan sensible y compasivo, aunque hoy haré una excepción. Desde la ventana del baño observo como la palmera de mis vecinos se eleva orgullosa de su posición en el jardín, mientras a las parras parece no importarles demasiado y siguen pizpiretas sobre el muro. Me lavo la cara, el agua está fresca. Oigo al vecino de arriba bostezar ostentosamente. La verdad es que llevo una semana viviendo en el piso y aún no me he presentado formalmente pero es que su dialéctica y su gusto por la música industrial a volumen atronador me cohíben un poco. Cuando vuelvo al dormitorio ya no estás, no lo comprendo, te llamo pero no contestas, grito y nada. Has desaparecido y me enfurezco. Sólo me queda él, lo agarro fuertemente y empiezo a tensar su piel hacia un lado y hacia el otro a ritmo acompasado, me duele un poco aunque al rato noto aquellas reminiscencias del pasado en el Paraíso, creo que voy a perder la conciencia y caer. Me arrodillo y corro la cortina un poco, por entre la ventana se deja ver un pequeño escarabajo que mueve las antenas como queriendo captar alguna compañía, y es que el mundo es tan grande para perderse uno solo.

Hot Chip – From Drummer To Driver

Septiembre 6, 2007. Uncategorized. No hay comentarios.

Aprendices del error

Cuando la inocencia es ignorancia

y la moderación mediocridad,

cuando la prudencia es cobardía

y no marchar delante es ir atrás.


Si la fortaleza es cartón piedra,

si desorden es la libertad

de los justos que buscan en el circo

aquel aburrimiento de la paz.


Mírame a los ojos,

déjame tus manos,

somos aprendices del error.

Fuera de este círculo ya no hay nada válido,

solo normas de equivocación.


Si la cortesía es solo hipócrita,

y la sonrisa es de rotulador,

bordaré en un vidrio cuatro rosas

y le hablaré de ti al emperador.


Y si todo ha de ser perecedero,

y en autopistas no cabalga El Gris,

aun quedaran flores del recuerdo

y alguna excusa para subsistir.


Mírame si puedes,

no crezcas en años,

somos aprehensores del error,

dentro de este círculo seguimos dictando

nuestras normas de equivocación.


Mírame a los ojos,

déjame tus manos,

somos aprendices del error.

Fuera de este círculo ya no hay nada válido,

solo normas de equivocación.

Esmeralda Tuk y Los Perros De La Luna – Normas De Equivocación


Septiembre 6, 2007. Uncategorized. 7 comentarios.

Entradas más antiguas Entradas siguientes »