Huelo a verano

Si un músico se escuda bajo el nombre del protagonista de una de tus series juveniles favoritas, por fuerza te tiene que caer bien. Pero si encima compone unas canciones que son un primor ya pueden imaginar que se va a convertir en alguien especial. Del chico que se hace llamar Parker Lewis poco sabemos. Es de Estocolmo, es rubio, es joven, le gusta viajar (hasta ha tocado en Italia) y lleva publicados dos EPs, el último -que es el más chulo- el año pasado en Cloudberry Records, sello del cual ya les he hablado muchas veces. Pero les he de confesar que yo lo descubrí antesdeayer por la tarde en la oficina, al tener un tema remezclado por Kuryakin, grupo que tenía que tratar en el anterior post -por lo menos he podido presentárselos, ¿no?-, y desde entonces estoy fascinado con sus temas. No es que sea sumamente original pero él solito se las apaña para lograr transmitir una extraña y agradable sensación mezcla de felicidad y melancolía utilizando sugerentes sampleados además de las programaciones de rigor. No les hablaré de influencias porque creo que son evidentes y además no aportarían nada. Lo mejor es que escuchen los temas, los bailen mientras se preparan un zumo por la mañana y deciden si se ponen los pantalones de lino o bien los de algodón, los cortos o los largos, camisa o camiseta, zapatillas o esparteñas…

Parker Lewis – Dirty dancing

Parker Lewis – Shelly

Junio 28, 2008. Uncategorized. No hay comentarios.

En mis noches

Creo que era un día caluroso de junio. Iba a la biblioteca de la facultad a recoger algún libro o quizás a devolverlo, no recuerdo. Pasé por delante de secretaría esquivando a los estudiantes excitados por el final del curso y el comienzo de las vacaciones, cuando me topé con una amiga -bueno, ya me entienden- que se parecía a una actriz hija de cantante de banda de rock californiana. Yo estaba enamorado de ella muy mucho y ella no lo estaba nada nada. Nos conocimos porque nos pusieron juntos en un grupo de trabajo y teníamos que preparar un estudio sobre qué sé yo -algo de hongos, pero no alucinógenos creo- y eran todo chicas. Aquello era aburridísimo, yo pensaba que hablarían de cotilleos y tal pero las tías se lo tomaban en serio y estaban super concentradas en el maldito trabajo. Total, que me propuse boicotear con todas mis fuerzas aquellas reuniones formales. Me inventaba que había visto a tal profesor con tal profesora en su despacho, que los japoneses habían creado una máquina para adivinar si alguien estaba enamorado de ti, les contaba sueños sobre pies y su interpretación freudiana, etc. Sobre el trabajo no intervenía en ningún momento pero al final, cuando me preguntaban, entonces les hacía la observación más cruel y la crítica más negativa que obligaba a replantear el experimento. Yo creía que no me harían caso pero, como el primer día vi que me tomaban en serio, puse en práctica esta estrategia durante las reuniones. Al final acabaron odiándome todas mis compañeras menos ella, que se dio cuenta de mi actitud puramente infantil para llamar la atención y me cogió cariño. A mí me gustaba porque, al igual que esa actriz que les comentaba, parecía boba pero, a diferencia de la señorita hija de cantante de grupo de rock californiano que les decía, no lo era en absoluto. A mí me recordaba a las protagonistas de las historias de Henry James, frágil, lánguida, de mirada etérea, fría, distante. Pero yo sabía que en el fondo no era así porque en una excursión de Botánica que hicimos se sentó a mi lado en el autobús y cuando se quedó dormida aproveché para escuchar los latidos de su corazón mientras sonaba por la radio “En mis noches” de Pic-Nic. Y así pude comprobar que no era una aparecida ni ninguna zombie.

Aquella excursión fue muy divertida porque de los tres chicos que debíamos ir, sin contar el profesor, sólo fui yo porque los otros -les juro que yo no tuve nada que ver en ello- se pusieron enfermos. Ésto me recuerda, ahora que lo pienso, a la película “Dos en la carretera” jeje, aunque el final como imaginarán fue bien distinto. Por las noches nos escapábamos del monasterio -único sitio donde alojarse en la zona- y hacíamos botellón en una especie de prado que había cerca. A mí me encantaba beber de la misma Xibeca que ellas, y mira que detesto esa cerveza, pero me resultaba tan placentero… Luego, las chicas se empeñaban a realizar unos juegos bien curiosos que no conocía de nada y yo les seguía la corriente, siempre y cuando no implicase la pérdida de alguna prenda, porque después dicen cosas feas de uno y hay que mantener la reputación. [Les advierto que yo tenía intención de hablar sobre unos suecos que componen canciones bajo el nombre de Kuryakin; espero presentárselos en breve…]. Pero tampoco recuerdo demasiado, tan solo que perdí mi peine y luego al día siguiente llevaba unos pelos bien raros por ello. Además, Marta, la chica que se parecía a aquella actriz que se acaba de divorciar y que tiene un nombre parecido a otra actriz que también se ha divorciado un montón de veces y que hizo de Cleopatra en la gran pantalla y volvió loco a Montgomery Clift otras tantas, no me dirigió la palabra en todo el día, así que me pregunto qué pudo ocurrir aquella noche… Aunque cuando la encontré por los pasillos de la facultad estaba de mejor humor y me cogió de la mano -éste es el vínculo que enlazará con mi canción favorita del momento, que es de este grupo de chicos de Estocolmo que les comentaba- y escapamos juntos de aquella vorágine hormonal. Nunca antes me había llevado de la mano y al comienzo me violentó un poco, pero muy poco, casi nada vaya. Resulta que me quería contar algo, yo pensaba que sería… pero al final era que el año siguiente se iba de Erasmus a Saint Andrews, capital del golf, lugar donde hace mucho frío y llueve casi todos los días. Pero lo que más me preocupaba es que iba a coincidir con el príncipe Guillermo y me temí lo peor. Aquellas vacaciones fueron horribles, me tuve que tragar todos los programas del corazón de la tele y no podía dormir por las noches. Al final pasó ese año, regresó a Sabadell sin ningún anillo de compromiso, yo perdí su número de teléfono y… nos volvimos a encontrar en un congreso sobre especies de plantas endémicas que era un rollazo y al cual asistí exclusivamente porque mi intuición me dijo que ella también iría y… allí estaba, “¡qué coincidencia!”… pero ya no me cogió nunca más de la mano. Cada vez que escucho “Take my hand” de Kuryakin pienso en ella, qué canción más bonita, ¿verdad? Es pop electrónico, hipnótico, con sampleados atmosféricos, oníricos incluso. Podría escucharla repetidas veces -y puedo- sin cansarme. Ese sosiego, esa pereza, hacen que me dé ganas de coger la toalla y el bañador y dirigir mis pasos hacia las playas que, como diría don Julio, hay al sur del corazón.

Kuryakin – Take my hand

Kuryakin – Peace on mind

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BONUS TRACKS:

Bustamante – Sur del corazón

Pic-Nic – En mis noches

Junio 28, 2008. Uncategorized. 1 comentario.

Los fantasmas de la España negra muy dentro lleváis

Backroom banditos, crucifixion put aff for the next 10

minutes. Jesus Gil emerges from the boardroom, visibly

broken, sweat pouring down his face, or so you think…

Athletico must conquer the mighty Real’s stranglehold

Athletico must be ready to take over the mantle

Jesus Gil once said of his supporters: “They’re a bunch of

layabouts from the lower classes. A member who doesn’t

have a drug addict in the family, will probably have a

prostitute.”

Still regaining 60% of support from the supporter. Jesus Gil.

Jesus Gil, scored the highest rankings from the highest

meddling and bankings. Underhanded operations were his

forte. Overhead wans tae.

He never hit the crossbar, he never hit the posts, straight in

the goal. The Bank of Spain is cancer.

“GOAL”

… to Jesus Gil.

The Bank of Spain – cancer.

He was the guy that put the supporter behind him and had

the supporters with him all the way. Horrible, sweaty, size-

mobile.

Gargantuan guy that naebody liked. Athletico must get ahead

of Real.

Jesus Gil.

Killed a lot of restaurant owners, built the place himself, did

the architecture, didnae tell anybody. 68 killed, 5 years,

£2,000,000 fined.

“GOAL”

A pistol at the head of the echelons of fitba’, España. It

cannae be a bad thing it can only be wan ae tha things that

makes for good fitba’.

Jesus Gil.

(rant)

Jesus Gil

Jesus Gil

Corporate smoothie wae a record as long as his arm

… “GOAL”

Prolapse – Surreal Madrid

Junio 26, 2008. Uncategorized. 1 comentario.

Gracias

THE POPGUNS – LANDSLIDE


Junio 22, 2008. Uncategorized. 8 comentarios.

Sé que mientes, pero mientes tan bien

Vi a L. por primera vez cuando me disponía a tomar una ducha después de haber estado follando con una compañera suya que era gimnasta. Al entrar en el cuarto de baño me sorprendí al ver a una chica que estaba limpiando sus zapatillas Converse All Star en una cubo de lavar la ropa. Al principio ni se inmutó pero R. le comentó algo y fue entonces cuando vi aquellos ojos color azabache que jamás pude olvidar. Al comienzo no me atreví a quitarme la toalla pero R. me dijo que no me preocupara. No me di cuenta que mi polla estaba de nuevo empalmada hasta que L. se rió y le hizo algún comentario a R. que no comprendí. Le pregunté cómo se llamaba y R. nos presentó. Nos dimos dos besos y para disimular mis nervios le comenté que me gustaban sus tejanos rotos. L. tenía 24 años, aunque su jefe le obligaba a decir que tenía 18 y realmente parecía más joven, su madre era japonesa y su padre chino, o al menos eso me comentó nuestra primera noche. Acabábamos de haber estado follando y como era muy tarde y nadie la reclamaba dejó que descansara junto a ella un poco e intercambiamos alguna confidencia. Me preguntó si era feliz, decía que sonreía mucho, y yo le contesté que un poco mirándole a los ojos, esos que contemplé extasiado durante mi hora establecida. Yo le hice la misma pregunta y con una sonrisa me respondió que no, que no era feliz. Solo me contó que echaba de menos a sus padres, que vivían en Shangay. Intenté consolarla diciéndole que seguro que vendrían a visitarla pronto pero enseguida me di cuenta que precisamente eso no iba a solucionar nada. Le hubiera preguntado si les comentaría lo suyo pero no tuve valor. Después pensé en hacerle cosquillas al igual que en ese instante cuando la tenía bajo mi interesado amparo, pero me pareció insultante. L. estudiaba Bella Artes y escogió Barcelona porque le gustaba la ciudad, llevaba dos meses. Hablábamos casi todo el rato en inglés porque su castellano era muy malo, las únicas palabras que pronunciaba con claridad eran “chupar”, “follar”, “chocho” y “leche”. También me preguntó por qué había ido hasta allí y lo cierto es que no supe qué contestarle. Ella insistía y yo sonreía mientras luchaba por contener las lágrimas, la cual cosa logré mientras le acariciaba su cadera. En la habitación había un mural pìntado en la pared en el que aparecían un niño y una niña abrazados contemplando a la luna, pero me dijo que no lo había pintado ella. Le gustaba morderme y yo me dejaba de buena gana, días después aún tenía marcas en las muñecas, en el hombro y en las piernas. Yo no me atrevía a imitarla y me limitaba a besarle el cuello y las mejillas. Más de una vez estuve tentado en fusionar mis labios con los suyos y seguramente ella se hubiera dejado. Hubo un instante, cuando me dijo que la follara, que nos miramos fijamente, ella estaba sentada sobre mis piernas, ligeramente recostada -qué belleza más dolorosa-, y cerró los ojos pero al ver que no la besaba, los volvió a abrir. Entonces le picó la nariz, porque estaba un poco resfriada, y me acerqué para besarla, pero me miró con extrañeza. Finalmente la besé en la frente pero luego hice lo propio con esa naricita de contorno tan suave. Siguió sin comprenderlo. Le pregunté si tenía pareja, dijo que no, y si estaba enamorada, también lo negó (“ya no”). Yo no me atreví a decirle que estaba enamorado pero le conté que había amado a una chica un año más joven y que también se llamaba como ella. Pareció que le interesaba y tuve que contárselo varias veces pero creo que no me entendió finalmente. Luego me disculpé porque en algún momento le hice daño pero me respondió que no me preocupara, decía que tenía la polla demasiado rígida. Lo cierto es que no fui consciente de mi polla en ningún instante, tan solo me guiaba por sus gemidos y por el brillo de su rostro incandescente. No me cansaba de decirle que era preciosa y me daba las gracias (“thank you”) con una sonrisa que de inmediato se evaporaba y se convertía en una hipnótica melodía hechizante, mientras notaba la presión de sus pies sobre mi pecho y su sexo se cerraba atrapando a mi polla cuando se adentraba en su misterioso reino. Después me dejaba caer sobre su pecho y besaba los senos y poco a poco me acercaba hasta esos ojos que no me perdían de vista y oía como su respiración descontrolada me envolvía. Yo luchaba por no eyacular pues no quería que terminara ese clímax de nenúfares y flores de loto, pero ella ya estaba agotada y cada vez sus ojos perdían más brillo, con lo cual sentí la necesidad de ahogar esos gemidos que poco a poco se iban fundiendo hasta reverberar en mis oídos y dejé escapar todo el aire de mis pulmones en un desconcertado suspiro. Agotados nos estiramos en la cama mirándonos sin saber muy bien qué es lo que había sucedido ni qué decir. Me cogía la mano izquierda y sonreía al juntar la suya, que era mucho más pequeña. Luego entrecruzábamos los dedos y notaba como me apretaba. También le gustaba bromear haciendo ver que se sonaba la nariz con la mano y luego me acariciaba la mejilla, con lo cual en un primer instante me apartaba cómicamente hasta que me decía que no me preocupara. Tan cerca sentía esos labios, tan cerca…

The Aluminum Group – Chocolates (versión del disco “Plano”)

Junio 22, 2008. Uncategorized. No hay comentarios.

T´esperaré a 3618 Kuprin

-És millor que trenquem tots els posibles enganys. Nosaltres dos ens trobem lligats només que per la nostra tendresa, Lídia. Ha estat un estrany designi superior a nosaltres el que ens ha fet ajuntar i ara no hem de voler-lo desviar cap a camins que després ens farien basarda. Ens estimarem com dos amics, com si també de tota la ida ens estiméssim i com si encara fóssim, si no del tot, una mica infants, sense temences l´un de l´altre, sense el més petit dubte que hagi de passar res que ens pugui desplaure…

-¿Per què fer-nos aquestes preguntes, si érem tan feliços?

-Potser per evitar de no ésser-ho.

-No em plau que hàgim parlat d´aquestes coses.

-Tu has començat…

-Amics; és clar, què podem ésser? Però quina mena d´amics, estimat!

-Amics d´infantesa, també. Tot el que ha pasat entre nosaltres no és ja sinó un record remotíssim, un record dolç, tanmateix, no?

-¿I creus que nosaltres som àrbitres de destriar l´actualitat en records?

-Creus que no? Jo t´estimaré sempre pel que ha passat. No pas pel que pugui passar o pel que passi.

-Els homes sou injustos. Us creieu que nosaltres som com vosaltres.

-Què vols dir?

-¿Qui m´assegura, a mi, que jo t´estimi només pel que ha passat?

(Quin estrany so escamparen aquestes paraules? ¿I com podia respondre jo el que hauria volgut, si no tenia temps de desfer-me´n?)

-Tu deus estimar algun altre, és veritat. Tu només pots estimar-me d´una manera. Però jo he rebut la teva tendresa. ¿Creus que m´hauria de costar molt d´estimar-te d´una mena de manera més profunda?, no sé, em fa por d´insistir en aquesta conversa… Tu te n´aniràs a casa teva, et casaràs, jo que seré sinó la teva malalta que vas curar tendrament. Però jo, que he estat la malalta, ¿creus que podré fàcilment avenir-me a aquest paper? Em fa por, em fa molta por, estimat meu, de pensar-hi. Ara ho veig molt clar: tu i jo, al capdavall, podrem estimar-nos sempre; però ¿i si demà, demà passat, quan serem lluny l´un de l´altre, sento necessitat encara d´una carícia teva? ¿D´una tendresa massa dolça per a desar-la entre els records mig perduts de la vida? Si ara et demano una miqueta d´aigua i tu m´endolceixes el llavi amb la tendresa dels teus ulls més que amb el gust de l´aigua, ¿podré arribar a no desitjar mai aquesta flonjor que m´esgarrifa tota la pell?

Francesc Trabal, Judita

The Clientele – (I can´t seem to) Make you mine

Junio 19, 2008. Uncategorized. No hay comentarios.

Sobretodo no mires atrás

Tú no parabas de hablar acerca de campos, árboles y estrellas

cuando lo único que ella deseaba era un salvaje POLVO sangriento

Clare Wadd

Pop hipersensible, confesional, brumoso, disfuncional, apesadumbrado, de corazones heridos, ojos llorosos y miradas perdidas, introspectivo, tímido… Todo ello es sinónimo de Sarah Records y de los grupos que grabaron para el sello de Bristol. Pero eso no quiere decir que los chicos y chicas que formaron parte del sello o los que coleccionaban sus discos fueran también así. Que un chico revindique valores como la candidez, la ternura y la melancolía no conlleva que necesariamente sea de ese modo. Simplemente era una actitud política de coger valores típicamente femeninos y llevarlos hacia el rock, machista por definición, quizás en parte por provocación, lo cual jamás entendió la prensa musical británica. Pero, por otro lado, las chicas con sus vestidos de florecitas también deseaban hacer su revolución e imitando un poco el modelo de las riot grrrl y las feministas, tomar la iniciativa en el mundo del pop-rock y reivindicar su derecho a no tener que representar un rol femenino en la sociedad. Sin embargo, el choque de ambas visiones no se llegó a materializar del todo en un sello como Sarah Records, básicamente porque la mayoría de grupos eran de chicos -¿incoherencia?- y al final lo único que lograron Matt Haynes y Clare Wadd, responsables de la discográfica, fue que sus discos fueran tildados de pop afeminado y ñoño. De todos modos, no por ello debemos infravalorar su pequeña revolución dentro de la industria discográfica británica, al luchar contra su centralización desde Londres y también su afán lucrativo, optando por el formato más económico, el vinilo de 7”.

De todos los grupos que publicaron discos en Sarah -35 en total- tan solo dos eran de la misma ciudad de Bristol: Tramway y Secret Shine. Además, ambas bandas tenían miembros en sus filas que provenían de otro mítico grupo llamado Panda Pops, que tan solo publicó un single en Elefant Records, el cual no figura en mi colección -qué palabra más fea- de vinilos y por tanto no les puedo decir cómo sonaba. A pesar de no estar entre los grupos más queridos de la discográfica, grabaron discos bien interesantes y disfrutables, sobretodo los segundos. Los Secret Shine destacaban en la nómina de bandas del sello por ser quizás los que más claramente apostaban por el pop ensoñador o shoegaze -sí, de mirarse a los pies, porque los chicos se pasaban los conciertos más pendientes de los pedales de efectos reverb y delay que de las fans de la primera fila-, cogidos de la mano de My Bloody Valentine y Slowdive. Sin embargo, su primera maqueta de tres canciones que enviaron a Sarah Records tenía un sonido bastante distinto y convencional. Los temas cautivaron tanto a Matt y Clare que les pidieron que los regrabaran en un estudio con vistas a un futuro single, la referencia Sarah 053. Posteriormente, publicaron más singles, un EP -quizás su mejor disco- y un álbum para el sello, que años más tarde serían recopilados. Ya en el 2006, después de 10 años de inactividad, volvían desde su propia discográfica en plena forma y justo este mes de abril lanzaban su último álbum. Pero, volvamos a ese primer single, que es uno de mis favoritos de Sarah Records. Al parecer, actualmente, sus autores no se muestran demasiado orgullosos de esas canciones y por este motivo no las incluyeron en su disco recopilatorio que, sin embargo, toma el mismo nombre que el single. Total, banda infravalorada de un sello infravalorado y temas no reconocidos por sus propios padres, son motivos más que suficientes para que desde este blog nos acordemos de esta delicia.

After Years (Septiembre 1991)

7″ Sarah Records Sarah 053

01. After Years
02. Snowfall Sorrow
03. Grey Skies

No muy lejos de Bristol, en Coventry, se formó a finales de los ochenta otra banda llamada The Rosaries que también llegaría a publicar un single en Sarah Records, de hecho el único de su corta carrera. Quizás no sea una maravilla, las canciones no son memorables, la chica no canta bien, no eran un grupo cool, ni tan siquiera dentro del mismo sello, no tenían ambición ni imagen… Y entonces, ¿por qué puñetas les dedico unas líneas? Pues sencillamente porque les he cogido cariño. No tengo ni idea de cómo ha surgido este sentimiento porque lo cierto es que en su época no les hice demasiado caso, pero lo curioso es que últimamente escucho muchos sus canciones y me transmiten una sensación de querer huir, esperanzadora, no sé… escuchen y juzguen ustedes mismos. Señoras y señores, niñas y niños, con todos ustedes: The Rosaries!!!!!

Forever (Mayo 1992)

7″ Sarah Records Sarah 062

01. Leaving
02. Anything
03. Ivory Tower

Junio 14, 2008. Uncategorized. 4 comentarios.

Cachito, cachito …

PONIES IN THE SURF – VENTRICLE

Junio 11, 2008. Uncategorized. 1 comentario.

Por las mañanas me siento feliz si me encuentro en Hampstead Heath

Londres, 2 de Agosto de 2007

Hace una mañana maravillosa y qué mejor lugar para disfrutarla que en Hampstead Heath. Sopla una brisa agradable y las hojas de los robles, los chopos y los abedules parecen susurrarme alguna cosa interesante pero no adivino cuál. Los pajarillos y los pajarracos cantan alegres en las cercanías del lago y algún cisne se pasea por sus aguas cristalinas con serena parsimonia. En realidad he venido a Hampstead Heath porque hoy es mi último día en Londres y no puedo marcharme sin visitar antes mi lugar favorito del parque y de la ciudad, cuyas coordenadas geográficas iba a detallar sin temor alguno pero resulta que los yanquis a veces distorsionan la señal que nos llega de los satélites de la constelación GPS por cuestiones de seguridad y, a pesar de que yo no creo en las teorías conspiratorias, pienso que algún empleado de la CIA o del FBI se ha empeñado en fastidiarme la mañana porque según los datos de mi aparatito estoy descansando ni más ni menos que en el jardín de la casa de Sigmund Freud. Así que será mejor obviar el tema y centrarnos en redactar cómo fueron los conciertos de ayer en el Windmill de Brixton. Ciertamente el trabajos periodístico me resulta fascinante pero no demasiado atractivo, por ello me deleitaré contándoles aquello que los críticos musicales -esa subespecie de periodista que suele disfrutar de los conciertos charlando con los de su gremio o intentando ver algo de lo que ocurre en el escenario porque apenas llega al metro sesenta de estatura- nunca explican. Era la primera vez que visitaba el sur de Londres y la primera impresión no fue del todo desagradable, aunque sinceramente no comprendo el glamour que últimamente envuelve esta zona, para mí el único interés reside en que aquí se crió Jeeves. Cuando llegué a la sala de conciertos esperaban fuera unos jóvenes de aspecto pop, con caras alegres, bien lavadas, el pelo escrupulosamente peinado y sin apenas prendas de color negro. Buena señal, esta vez no me había perdido. Entré y la sala parecía estar casi llena. El chico de la taquilla me pidió que esperara cuando The Parallelograms empezaron a tocar los primeros acordes. A mi izquierda estaba sentada una chica oriental con un vestido años 60 con estampado de violetas y un gorro encarnado, que contrastaba con su pelo azabache. En la mesa de detrás, un par de abuelitos charlaban animosamente con uno de los chicos de la barra y más cerca del escenario había una mesita redonda con discos y camisetas, pero no pude comprar nada porque el día anterior ya hice una buena inversión en el mercadillo de Spitalfields donde adquirí algún disco de Northern Soul. Ya en las primeras filas se aferraban expectantes varias parejas de chicos y chicas, la verdad es que no observé demasiados solteros y solteras. [Curiosamente, entre ellos -insisto, yo no creo en las teorías conspiratorias-, se encontraba un chico de mi ciudad con el cual nunca había tenido la ocasión de conversar, a pesar de ser un habitual en los acontecimientos sociales y musicales de aquí, y que a la vuelta de vacaciones me enteré que era el primo de una de mis compañeras de trabajo, que también es soltera. Si lo menciono, simplemente es para acentuar el hecho que únicamente había dos españoles entre los asistentes, nada más]. Las canciones de The Parallelograms, tan alegres y saltarinas, sonaban a esos grupos que tanto me gustan del llamado anorak pop, como Talulah Gosh, Fat Tulips, Strawberry Story o Rosehips, y los chicos y chicas movían las cabezas arriba y abajo y a un lado y al otro, esto último no suelen hacerlo los rockeros y es un rasgo distintivo de la tribu urbana de los poperos, a la que -todo sea dicho de paso- nunca he pertenecido. Iba llegando poco a poco más gente, cuando de repente apareció ella. Ataviada con un vestido de rayas rosas horizontales, unos calcetines blancos y el pelo elegantemente recogido, me deslumbró con su aire de soberbia y altiva candidez. Me miró fugazmente con esos ojos que tan bien conozco y no puso mala cara. Supongo que no llevaba el pelo demasiado alborotado y mi expresión no denotaba demasiado cansancio, a pesar del largo paseo por el East End que realicé aquella mañana.

Pero volvamos a los chicos de Sheffield, los paralelogramos, que de geométricos, por cierto, no tienen nada. Les daré algunos apuntes sobre ellos para que vean lo encantadores que eran. El chico que tocaba la guitarra, que en los años dorados del indie británico estaba en Velodrome 2000 y Mrs Kipling, llevaba una camiseta de Daniel Johnston con la portada del disco “Hi, how are you”, que hizo célebre el malogrado Kurt Cobain, aunque la suya era de color negro. La guitarra que tocaba, me hizo mucha gracias, porque era de color rosa con la Hello Kitty y parecía pequeñita sobre su tripa cervecera de muchachote del norte. El bajista llevaba una larga melena al estilo del hippie de “The young ones”, un poco despeinada, y lucía una camiseta muy divertida con florecitas y unos fresones. Además cuando terminaban las canciones pegaba unos brincos muy chulos. El batería parecía muy simpático y era el único guapo, además tocaba de pie con mucho estilo. ¿Y quién cantaba? Pues una chica que parecía la típica estudiante que se pasa las tardes en la biblioteca, con el pelo corto, gafas de pasta y un precioso vestido rojo de topos blancos. Tocaron “Making faces”, su pequeño hit, más canciones propias y una versión de “The girl with the strawberry hair” de Tallulah Gosh. Los ancianos que les comenté seguían charlando como si nada y no parecía horrorizarles el concierto a pesar de que, como diría mi abuelo, aquello era puro ruido.

Desde entonces, los buenos de The Parallelograms han inaugurado su discografía con un estupendo single compartido con The Pains of Being Pure At Heart para el sello Atomic Beat Records, que dirigen la misma gente que organizó el concierto, y una canción -y qué canción- en el disco que acompaña al número 2 del fanzine Iconoclastic Cardies. Tristemente, ambos artefactos sonoros están totalmente agotados, pero el activista musical planetario más hiperactivo del momento, nuestro querido Roque, publicará el próximo lunes en su sello discográfico Cloudberry Records un disquito que contendrá los tres temas que han aparecido hasta ahora más un inédito y que promete ser la joya indiepop del año. Bobo/a -con cariño, como dice mi florecilla- quien se lo pierda. Pero es que encima, el amigo Roque me ha chivado que tiene preparado un single en vinilo que albergará en su cara B, ni más ni menos, que “Making faces”, y que verá la luz este mismo año. Yo ya estoy preparando el asalto a la misteriosa fábrica que plastificará este increíble hit para hacerme con el acetato o alguna copia en primicia. Como los yanquis me saboteen el navegador…

The Parallelograms – Without you

The Parallelograms – Pop the bubbles

Junio 10, 2008. Uncategorized. No hay comentarios.

Pásalo bien, siempre seré tu cara B

We had no business doing what we did

I was defacing buildings like a latchkey kid

we were fed up and busy on the losing bid

it was cheap and easy

but now I understand this common place

we have no point of entry, no protected space

but we stumbled in love

oh, it’s a losing race

it was deep, believe me

but then I see you run

and with a brilliant stead

you got a fighter’s lines

you got a lion’s share

over touch and groan

oh listen, I don’t care

I never pictured you

I never placed you there but,

I know that you’re in love with her

I can tell by the way you never touch her or look at her

I know that you’re in love with her

I can tell by the way you never touch her or look at her

and you get in all kinds of interests

oh, oh and you get in all kinds of deep regret

oh, you come in first and it’s so bittersweet

relax, you have no ways to bore your tired feet

you had a piece of cheating

it’s not all you eat

it’s just, it’s half of winning

and I swear, I’d argue patience off a dying man

I would parade my virtues over open land

but I’d relax if only I could have what you have

but I can’t make new love

i’d take one hundred years to make a calm reserve

then I’d scrape these wires over open nerve

do we fall out basking in the glow of harm?

I remember trusting you with open arms but,

I know that you’re in love with her

I can tell by the way you never touch her or look at her

I know that you’re in love with her

I can tell by the way you never touch her or look at her

and you get in all kinds of interests

oh, oh and you get in all kinds of deep regret

from the silent beating of the autumn night

caught a piece of memory and I gripped it tight

and it’s just my luck, oh yeah it’s just my luck you hang around

but then I felt it twist in little legs and feet

from a chrysalis, I got a tiny piece

and I let it go and now it’s just my love that hangs around

and there’s a ray of hope

you know, I´m sick of hate

I´m sick of losing sleep

I´m sick of sleeping late

when I tell myself that that’s a loser’s fate

I expose this life for all that I am:

some jealous kid who would do the same if I believed in love

I don’t believe in love

I don’t believe in love

but you believe in love ’cause,

I know that you’re in love with her

I can tell by the way you never touch her or look at her

I know that you’re in love with her

I can tell by the way you never touch her or look at her

and you get in all kinds of interests

oh, oh and you get in all kinds of deep regret

oh, oh

I’ll make a promise to be different in the future

when you undress your love

it’s not your fault

it’s human nature

it’s a shame

Voxtrot – New Love

Junio 5, 2008. Uncategorized. 2 comentarios.

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